Mirar cómo “miramos”
Sobre crear
Nuestro propósito no es decir las mismas cosas de otra forma sino decir otras cosas precisamente por decirlas de otra forma.
“Los límites de mi mundo son los límites de mi lenguaje” (Witgenstein)
Se trataría de dibujar otros límites a mi lenguaje, o, mejor, a que éstos se sitúen en otras coordenadas y sean de otra naturaleza, y así, por consecuencia, expandirán o reformularán mi forma de expresión, en todos los aspectos, para por tanto, a obrar de forma diferente.
Se trata de abrir un ámbito, de desembarcar en un territorio, de confeccionar nosotros mismos nuestros sextantes y astrolabios, nuestras brújulas y mapas. De habitarlo según su orografía y clima propios, de poder, entonces, habitarnos en consecuencia de otra forma.
Se trata de limpiar, de sanar la mirada, sin entenderla exclusivamente como una facultad sensitiva sino, por extensión, la de la forma que tenemos de “leer” el mundo y a nosotros mismos. Intentamos más que mirar hacia fuera poner el énfasis en cómo se mira, en la disciplina y en la historia de la mirada.
La “mirada” tiene un lenguaje y en función de éste reconoce, discrimina, criba o se deslumbra. Los códigos que la rigen se basan tanto en cómo ha sido educada como en su biografía, en su contexto cultural y simbólico y, por supuesto, en los silencios, en las ausencias que la articulan.
En un juego, en cualquier juego, en uno de cartas , por ejemplo, la instrucción es breve, la adquisición de reglas, básica y es la experiencia en el juego lo que dota de pericia (y no el ejercicio repetitivo y metódico, sino la variación y el error) al jugador que reconoce la jugada adecuada, es decir la ley interna del juego precisamente porque esta no ha sido escrita, precisamente porque ésta no puede transmitirse. Crear es hablar fuera de la disciplina, hablar como si fuera un “juego” quizás el más serio de todos.
Estudios en Acuarela para Outwards
No sabemos qué nos ha llevado a qué ni cuándo ni cómo. Solo podemos datar nuestro viaje de descubrimientos, que es una suerte de cuaderno de bitácora donde la deriva del rumbo prefijado nos ha llevado a otras tierras y a surcar otros mares a los que esperábamos.
Interpretar los nexos es arduo, elaborar una teoría general que de cuenta de nuestros pasos, más que imposible, nos resulta inútil.
No se trata de que el arte funcione por intuiciones y la ciencia por raciocinio. Eso podría ser así en una académica pretérita. Y ni siquiera entonces. .
Cabe decir que en ambos casos solo hay composición, alianzas, redes, colaboración.